El marketing deportivo se enfoca en seducir a sus consumidores a través de diversas estrategias que permitan involucrar la marca. El valor de poseer una marca es muy importante para atraer, fidelizar y dar confianza a su público, se debe generar un vínculo, una imagen que cree un impacto y desarrolle su crecimiento. De esto saben muy bien ambos clubes.
El deporte, especialmente el fútbol, se ha convertido en un vehículo de promoción de bienes y servicios gracias a su popularidad.
Los fichajes de las estrellas a nivel internacional crean un equipo multicultural, llegando y familiarizándose así con aficionados de todo el mundo. Se establece universalidad. Los contratos profesionales de estas figuras, además de buscar un rendimiento deportivo, tratan de explotar su imagen a través del club para aumentar la notoriedad de ambos. Ellos son los culpables de la venta masiva del merchandising que se produce. Esta estrategia de gestión orientada a la imagen y publicidad, comenzó con Beckham en 2003, ya no bastaba solo con meter goles sino que había que vender camisetas. En este mismo año, el 70% de los ingresos del Real Madrid procedían de la publicidad, la comercialización y los derechos de retransmisión televisiva de los partidos.
Los medios de comunicación son una vía de exaltación al resaltar los eventos futbolísticos a diario, creando y fortaleciendo pasiones entre la afición. Los encuentros futbolísticos se convierten así en espacios donde organizaciones de carácter privado y público invierten capital para promover sus bienes y servicios.
El deporte, especialmente el fútbol, se ha convertido en un vehículo de promoción de bienes y servicios gracias a su popularidad.
Los fichajes de las estrellas a nivel internacional crean un equipo multicultural, llegando y familiarizándose así con aficionados de todo el mundo. Se establece universalidad. Los contratos profesionales de estas figuras, además de buscar un rendimiento deportivo, tratan de explotar su imagen a través del club para aumentar la notoriedad de ambos. Ellos son los culpables de la venta masiva del merchandising que se produce. Esta estrategia de gestión orientada a la imagen y publicidad, comenzó con Beckham en 2003, ya no bastaba solo con meter goles sino que había que vender camisetas. En este mismo año, el 70% de los ingresos del Real Madrid procedían de la publicidad, la comercialización y los derechos de retransmisión televisiva de los partidos.
Los medios de comunicación son una vía de exaltación al resaltar los eventos futbolísticos a diario, creando y fortaleciendo pasiones entre la afición. Los encuentros futbolísticos se convierten así en espacios donde organizaciones de carácter privado y público invierten capital para promover sus bienes y servicios.
